CINQUECENTO

1.1 CARACTERÍSTICAS

- Su centro artístico es Roma, debido en parte al mecenazgo de los Papas (Julio II, León X y Sixto V).
- Para demostrar el poder creciente de la Iglesia y el Estado se recurre al clasicismo: se utilizan con mayor rigor los órdenes clásicos. La arquitectura pierde importancia frente a la pintura.
- Es un arte solemne y monumental pero se huye de todo colosalismo deshumanizado.
- Predomina la medida, el equilibrio y la proporción, alcanzando la idea de ésta una excepcional importancia.
- Disminuye, prácticamente desaparece, la menuda decoración anterior. Se prefiere una decoración basada en los efectos monumentales de los elementos arquitectónicos.
- Empleo de frontones triangulares y semicirculares en combinación.
- Se impone el uso de plantas centralizadas con cúpula símbolo del orden divino existente en el universo.

1.2. AUTORES Y SUS OBRAS.

1.2.1. DONATO BRAMANTE (1454-1514).
Hasta el 1500 trabaja en Milán y después en Roma. Realizó tres obras en Roma: El templo conmemorativo de San Pietro in Montorio, el primer proyecto de la Basílica de San Pedro Vaticano y la Exedra o belvedere del Vaticano (unir dos alas del jardín).

- San Pietro in Montorio fue mandado construir por los Reyes Católicos para dedicarlo a San Pedro. Tiene dos niveles, uno inferior que hace de cripta y otro superior también de planta circular. Observa un gran purismo arquitectónico sin ninguna concesión a lo ornamental. Aplicación rigurosa de un módulo pero con una concepción arquitectónica muy rigurosa y severa, basándola con orden, medida y proporción. Esto va a servir de idea para San Pedro Vaticano. Realza los elementos arquitectónicos con diferentes colores al igual que Brunellesqui, Sigue un orden dórico perfecto y clásico. Este templo intenta ser la perfección clásica y la demostración de que la planta centralizada era la más perfecta para dar ese sentido de armonía que tanto interesa en esta época. La planta centralizada no servía para los ritos religiosos del catolicismo ni se adapta bien para acoger a las gentes. Pero todo esto no tiene importancia. Aunque el edificio no sirva para hacer las funciones de templo, sí sirve para plasmar el ideal de armonía y la expresión de la perfección. Tiene un sentido de edificio griego, realizado más para la contemplación del hombre, para causar un placer estético, que para que sirva como templo. El piso inferior es como un perístilo de columnas dóricas y el piso superior está rodeado de una abalaustrada. Se alternan en el muro nichos y pilastras paralelas a las columnas.

- Proyecto de la Basílica de San Pedro. El Papa Julio II encargó a Bramante el proyecto de una nueva basílica de San Pedro Vaticano. Bramante la diseñó siguiendo los presupuestos de San Pietro, es decir, de planta centralizada, de cruz griega, de 4 brazos iguales articulando los espacios entorno al crucero que sostendrá la gran cúpula y en los rincones otras 4 cúpulas más pequeñas entre brazo y brazo y con torres en las esquinas. El proyecto era de lo más clásico que se había visto, a pesar de que tenía un defecto: no tenía una fachada principal ni puertas monumentales. La cúpula constaría de un tambor columnado y una semiesfera con linterna. Este plano no se llevará a cabo por la muerte de Bramante pero va a influir mucho en el resultado final.

1.2.2. ANTONIO DE SANGALLO EL JOVEN (1483-1546)
Creador del palacio del siglo XVI. Concede especial importancia al volumen y a lo macizo.

- El Palacio Farnesio de Roma lo empieza a construir Sangallo y lo termina en 1546 Miguel Ángel. Hace un palacio muy normal, como todos, palacio bloque y homogéneo como el típico palacio florentino, Diferencia los tres pisos por el modo de diseñar los vanos. Miguel Ángel quiso darle un eje de simetría y quitarle el aspecto de bloque y por eso puso un almohadillado en el primer piso y en el segundo un balcón como si fuera de entrada de la casa (era el piso noble) y luego acaba en cornisa. En el primer piso los vanos no tienen frontón, en el segundo lo tienen triangular y circular alternados y en el tercero son todos triangulares.

1.2.3. MGUEL ÁNGEL BUONARROTI.
Este magnífico escultor, pintor y arquitecto, nació en Caprese el 6 de marzo de 1475 y murió en Roma el 18 de febrero de 1564. Desde muy temprano manifestó sus dotes artísticas.
En 1516, por encargo de León X inicia la fachada de San Lorenzo, trabajo que tendrá que abandonar con gran amargura en 1520. Del proyecto original se conservan numerosos dibujos y una maqueta de madera. A partir de 1520 y hasta 1530, Miguel Ángel se dedica en Florencia a la construcción de la Sacristía Nueva de San Lorenzo y de la Biblioteca Laurentina, en especial la escalera.

- Sacristía Nueva de San Lorenzo de Florencia. La Basílica de San Lorenzo fue siempre el templo preferido de la familia Medici hasta el punto de que decidieron instalar sus sepulturas allí. La iglesia es famosa en el mundo por la Sacristía Nueva, realizada por Miguel Angel para hospedar las tumbas de Lorenzo y Juliano de Medici, en lo que se considera una de las grandes obras maestras del Renacimiento. Otros muchos miembros del ilustre linaje florentino están enterrados en la Basílica.
En la Sacristía Nueva destacan las cuatro esculturas alegóricas de Miguel Ángel que representan el día, la noche, la aurora y el crepúsculo, que se sitúan en el sepulcro de Lorenzo, duque de Urbino y en el de Juliano, duque de Nemours. Sobre el tercer catafalco, que alberga las reliquias de Lorenzo el Magnífico y de su hermano Juliano, se sitúa la estupenda “Virgen con el Niño”
.





MANIERISMO



2.1. CARACTERÍSTICAS

- Época de crisis cultural: se manifiesta en la arquitectura poniendo en duda la validez de lo clásico.
- Frente a la objetividad absoluta del ideal del Renacimiento, se acentúa la individual del artista. La libertad se antepone a cualquier autoridad.
- Los arquitectos no aportan nuevos elementos sino que combinan de una forma nueva los ya existentes: multiplican los elementos arquitectónicos empleándolos de un modo arbitrario.
- Se apartan del racionalismo renacentista: no se busca la proporción ni la armonía, se buscan efectos sorprendentes y pintorescos: los elementos aparecen superpuestos, se introducen unos frontones en otros, etc.
- Se utiliza el orden colosal combinándolo con otros de menores dimensiones.
- Rompen con la serenidad y el equilibrio clásicos iniciando el dinamismo protobarroco.

2.2. AUTORES Y SUS OBRAS.

2.2.1. MIGUEL ANGEL BUONARROTI.
Compagina todas las artes, pero durante los últimos veinte años de su vida Miguel Ángel se dedica sobre todo a trabajos de arquitectura, dirigiendo las obras de la Biblioteca Laurentina, que todavía continuaba, la remodelación de la plaza del Capitolio; la capilla Sforza de Santa María la Mayor; la finalización del palacio Farnesio; y sobre todo la finalización de la Basílica de San Pedro del Vaticano.

- Basílica de S. Pedro en Roma. Acaba el proyecto en el que habían trabajado antes Bramante, Rafael y Sangallo. Sigue fiel a la planta centralizada pero pone una fachada monumental con columnas gigantescas y unas grandes escaleras. No pone torres en las esquinas y resalta la gran cúpula como símbolo del cobijo que la Iglesia Católica da a la Humanidad. Deja las cuatro pequeñas cúpulas de los ángulos y deja el final de los brazos en redondo para simular mejor la planta circular.

- Cúpula de S. Pedro de Roma. También cambió la forma de la cúpula, no respetó la tradición clásica y se inspiró más en la de Brunellesqui de Florencia (texto). Es una cúpula ligeramente peraltada y apuntada, resalta los gruesos nervios que así resaltan a su vez el peralte. Tiene un doble tambor y una linterna. En el primer tambor hay una ruptura de la armonía diseñada por Bramante hacia lo manierista y monumental con unas grandes columnas dobles que son el origen de los nervios de la cúpula. Entre esas columnas dobles pone frontones triangulares y redondos alternantes como si se tratara de un edificio. El segundo tambor actúa como un gigantesco entablamento. En la cúpula abre tres filas de ventanas falsas (otra característica manierista. Cuando acabó Miguel Ángel esta cúpula ya estaba realizada la cruz griega de la Iglesia pero no su fachada.

- Plaza del Capitolio. La plaza del Capitolio es la primera plaza moderna de Roma, ideada como una gran terraza que se abre sobre la ciudad. Con motivo de la visita de Carlos V, en 1536, el papa Pablo III encargó a Miguel Ángel que creara un conjunto monumental digno de la capital del papado. Las obras comenzaron en 1564 y a la muerta del artista, las continuaron arquitectos como Giacomo della Porta, Martino Longhi el Viejo y Girolamo Rinalldi, quienes modificaron los proyectos iniciales. La planta de la plaza estuvo condicionada casi por completo por la estatua ecuestre del emperador Marco Aurelio. Desde su restauración, realizada a finales de 1980, se halla en una sala del Museo Capitolino. Se accede a este espacio público a través de una escalera culminada por las estatuas en mármol de Cástor y Pólux. En el centro de la plaza se erige la estatua ecuestre de Marco Aurelio, un original en bronce de época romana instalado aquí en 1538. Al fondo se alza el Palacio Senatorial, coronado por la torre de Martín V. La escalera con dos rampas convergentes es obra de Miguel Ángel y ante ella se sitúan las estatuas de los ríos Nilo y Tíber. En los extremos de la plaza se levantan el Palacio de los Conservadores y el Palacio Nuevo, cuyas fachadas se disponen convergentemente hacia el Palacio Senatorial, actual ayuntamiento de la ciudad.

2.2.2.
VIGNOLA
Trabaja mucho con Miguel Ángel. Arquitecto y tratadista, publica en 1562 las Reglas de los cinco órdenes de la arquitectura que será el libro de enseñanza más difundido en el mundo hasta el siglo XIX. Es un tratado donde resume los principios de la arquitectura del Renacimiento. Hace obras religiosas y profanas donde ensaya soluciones manieristas.

- Villa Farnesio de Caprarola. Sobre cimientos de una fortaleza pentagonal que empezó Antonio de Sangallo el Joven y continuó Peruzzi, Vignola construyó la villa o castillo de los Farnesio en Caprarola, no lejos de Roma. En posición dominante sobre la diagonal de la población, encaramada sobre puntas de diamante de su primera configuración militar a las que conducen escaleras bramantescas, almohadillados y cadenas robustecen las cinco fachadas del gran prisma, cuyos últimos pisos recorren pilastras de orden gigante. Con esta maciza macla geométrica contrasta la inclusión de un inesperado patio de planta circular. Es notable la escalera helicoidal sobre dístilos toscanos de remembranza bramantesca, y también la decoración al fresco en gran parte debida a los Zuccari.


2.2.3. GIACOMO DELLA PORTA(1539-1602)
Típico representante del llamado, arte de la Contrarreforma, es considerado como introductor del Barroco. Su obra más importe es la Fachada de la Iglesia Gesú. Roma.

- Fachada de la Iglesia Gesú en Roma. La fachada del Gesú es obra del arquitecto Giacomo della Porta, responsable de introducir en ella una serie de elementos poco clásicos que muestran el inicio del barroco. En su disposición general la fachada conserva la tradición del siglo anterior, con un cuerpo bajo con pilastras pareadas de orden corintio (que, a ambos lados de la puerta principal se convierten en columnas adosadas) y un cuerpo superior que remata en frontón. El cuerpo bajo es más ancho, ya que tiene la amplitud de la nave central más las capillas, mientras que en superior solo tiene la anchura de la nave central. Los dos pisos salvan su diferencia de tamaño, al unirse por una moldura curva con dos volutas que logra casar perfectamente los dos cuerpos. Esta solución arquitectónica se va a popularizar en los tratados de arquitectura y gozará de gran predicamento posterior, constituyendo las volutas laterales uno de los motivos más frecuentes en la estética barroca.
En la planta baja empleó el orden corintio tanto en las pilastras como en las columnas y en la superior, empleará el jónico en las pilastras (lo que provoca una disimetría con respecto a la manera romana de superponer los órdenes). Sobre la puerta principal coloca una ventana grande enmarcada por pequeñas semicolumnas elevadas sobre podio, que sostienen un frontón triangular, colocando entre ellas una balaustrada. A ambos lados aparecen hornacinas terminadas en arcos de medio punto recubiertas de frontones triangulares. Las puertas de acceso también tienen frontones, siendo el de la central curvo, bajo el que hace guirnaldas (más complicadas y retorcidas que las de Miguel Ángel). Sobre esta puerta sitúa el escudo con el emblema de los jesuitas. Sobre cada una de las puertas laterales coloca hornacinas con esculturas de santos. Este modelo de fachada va a ser el modelo de todas las iglesias de los jesuitas en Europa e Hispanoamérica.

2.2.4. ANDREA PALLADIO
Estudió arquitectura en Roma. Es además tratadista y su obra fue amplia. Realizó edificios religiosos, villas en el campo y edificios civiles como palacios urbanos. Como tratadista tuvo influencia en toda Europa y en Inglaterra principalmente. Publicó en 1570 Los cuatro libros de la arquitectura que fue el manual para las construcciones renacentistas.
Su estilo es difícil de definir. No se comporta como un manierista, cuando casi todo el mundo lo hacía (estamos en la segunda mitad del siglo XVI). Resume el final del clasicismo pero con imaginación y como una vuelta a la arquitectura romana con toda su pureza, una vuelta al clasicismo pero con nuevas proporciones y buscando nuevas armonías. Representa para toda Europa y sobre todo para Inglaterra, el final del clasicismo.

- La Villa Capra. El mayor éxito conseguido por Palladio se debe a sus villas campestres. Son tratadas como verdaderos templos y consigue además integrar la arquitectura con el paisaje. Esta villa, también conocida como La Rotonda, es de planta centralizada y de una simetría rigurosa. Es el resultado de la aplicación del concepto de planta centralizada (que es religiosa) a un edificio civil. Tiene una cúpula en el centro y cuatro fachadas exactamente iguales con un pórtico exástilo y una escalinata en cada una de las fachadas. El esquema es sencillo y muy clásico. En esta época se dio una moda de vivir cerca de la Naturaleza y la nobleza urbana de Roma sale al campo, proliferando así estas villas de las que Paladio construyó además la Villa Foscani o la Villa Bárbara por ejemplo. Estas villas con pórticos a la entrada parecen haber originado, a través de Inglaterra, el tipo de mansión del Sur de los EEUU.

2.2.5. CARLO MADERNO
Es el primer escultor que defiende los ideales del barroco. Trabajó como arquitecto en la Roma de finales de siglo XVI y principios del XVII, siendo conocido sobre todo por haber concluido las obras de la basílica de San Pedro (Vaticano). Sus aportaciones fueron fundamentalmente la ampliación en tres crujias de la nave principal, el diseño de la fachada principal y la ejecución de la cúpula central. La fachada fue modificada más tarde por Bernini También realizó la residencia papal de Castel Gandolfo, los jardines del Quirinal, la fachada de Santa Susanna y el Palazzo Barberini, completado a su muerte por el equipo de Bernini, en el que participó su pariente lejano y discípulo Francesco Borromini.

- Palacio Barberini. La traza de este palacio, o mejor, villa suburbana, es de Maderno (1625), que construyó sus alas laterales y dispuso las fachadas. A su muerte, Bernini (1629-32) reordenó su fachada principal y la escalera de honor y levantó, en el flanco derecho del jardín, el escenográfico capricho del ponte ruinante. A Borromini, asistente de ambos (1628-32), se atribuyen las ventanas laterales altas de la logia principal y la escalera oval. Hasta 1653 no se desfondó el atrio.


2.2.6. GIULIO ROMANO.
En 1534 se estableció Giulio Romano en Mantua. De nombre Giulio Pippi será el alumno preferido de Rafael, destacando tanto en pintura como arquitectura, estando considerado como uno de los mejores maestros del Manierismo. Los Gonzaga le encargarán el programa constructivo y decorativo del ducado de Mantua. Para ellos construye el Palacio del Té, donde rompe con los cánones de la arquitectura clásica, ocupando un puesto privilegiado los elementos que sorprenden e impresionan; efecto que transmite a las salas que él decora como la Sala de los Gigantes, en la que prima el efecto ilusionista.

- Palacio de Té de Mantua. Su primera fábrica diseñada en robusta dicción protomanierista fue el Palacio del Té, espaciosa villa con un patio cuadrado interior en el que vanos rectangulares se contraponen a ventanas apaisadas entre cortinas de sillería en aparejo rústico ya utilizado antes por Bramante, que le dan aspecto militar. En contraste con la logia que da paso al jardín, de robustos tetrápilos con grutescos, la Sala de los Gigantes, pintada por el mismo Giulio Romano, ofrece la más dramática y convulsa hecatombe sísmica.