Contexto histórico

El barroco se extiende entre los siglos XVII y XVIII. Es una época de cambio: crisis económica y poblacional pero también de guerras en Europa por motivos políticos y religiosos como fue la Guerra de los 30 años. El Concilio de Trento planteó un nuevo estilo artístico, mucho más emotivo, impactante y fervoroso. El Papado se convierte en difusor de este nuevo estilo a través de la arquitectura, escultura y pintura. Papas como Urbano VIII o Clemente VII se convierten en principales mecenas del arte. Al mismo tiempo, se está produciendo el paso de las monarquías autoritarias a las monarquías absolutas. Los reyes van a desarrollar un estilo que sea la demostración clara del poder absoluto. Optan por el clasicismo frente al estilo más decorativo y complejo del barroco caólico romano. El más depurado ejemplo será la monarquía francesa y Luis XIV a través del palacio de Versalles.

Características generales

• Predominio de la línea curva, retorcida a veces.
• Riqueza de colorido
• Entrantes y salientes
• Claroscuro
• Ruptura de estructuras: frontones
• Gran abundancia de la columna
• Nuevas columnas: salomónicas (fuste retorcido)
• Materiales: - Generalmente piedra. - Mármol en las columnas
• Los elementos constructivos están subordinados a los ornamentales
• Gran interés por el urbanismo
• Arcos muy variados. - Sobre todo el de medio punto
• Abundancia de nichos, hornacinas... - Espacios decorativos. - Muchos ventanales con forma ovoide (oculi) enmarcados
• Planta: - En el barroco español abunda la planta jesuítica.
• Gran desarrollo de la arquitectura civil. - Interés por los espacios lúdicos: Jardines de Versalles.

Arquitectura Barroca Italiana
Italia continúa durante el barroco a la cabeza de la arquitectura europea. Los pasos decisivos en la concepción general del estilo y en la transformación de los elementos arquitectónicos, así como del templo, se dan en ella. Italiana es la creación del palacio barroco, si bien en este último punto es en Francia donde se producen las obras más representativas.
En la evolución de la arquitectura barroca italiana suelen distinguirse tres momentos principales:
- El que va de 1580 a 1624, o primer barroco.
- El comprendido entre 1624 y 1670, o periodo de apogeo del Barroco.
- El que dura desde 1670 hasta 1750, o barroco decadente.

La gran obra del primer periodo es la transformación de la iglesia de San Pedro por Carlos Maderna, quien prolonga la planta de la cruz griega por la parte de los pies. Dispone en primer termino una especie de martes y levanta ante el una gran fachada con frontón central y ático coronado por estatuas, en la que se desentiende de la organización general del interior.

Los verdaderos creadores del estilo son Lorenzo Bernini y Francesco Borromini, y es con ellos que llega a su apogeo. Del primero, es famoso el baldaquino que en el crucero de San Pedro, de Roma, cubre el altar situado sobre la tumba del apóstol. Construyo una especie de manifiesto del nuevo estilo arquitectónico. Es un templete sobre cuatro columnas de fustes torneados en especial inspiradas en la que se conserva en el mismo Vaticano, y que en aquella época se suponía procedente del templo de Salomón. De ahí el nombre de salomónica que se conoce este tipo de columna. Bernini divide el fuste con anillos horizontales en tres partes, la inferior de las cuales decora con estrías en espiral, mientras cubre las otras dos con tallos y hojas menudas. Lo mismo de esos anillos como de la base, hace surgir una fila de grandes hojas de acanto. La base es ática, y el capitel de orden compuesto. Si en el baldaquino se distingue a Bernini por la novedad de los elementos arquitectónicos, en la Scala Regia del Vaticano y en la plaza de San Pedro se preocupa principalmente de los juegos de perspectiva y de intensificar el efecto de profundidad. En la Scala Regia interrumpe la subida con varios rellanos y dispone dos estrechas naves laterales formadas por gruesas columnas.
En la plaza procura que el templo produzca a quien lo contempla la impresión de encontrarse lo mas al fondo posible. Los numerosos cuerpos cilíndricos de su columnata contribuyen también con su perspectiva a empujar hacia el fondo la fachada del templo. El interior del palacio es una interminable sucesión de salones ricamente decorados, donde alternan tapices de la fabrica de los Gobelinos con los cuadros, los espejos, los bronces dorados y los mármoles de colores.

Arquitectura Barroca en Francia
Durante el reinado de Luis VIII penetra la influencia de la arquitectura italiana preborrominesca. Debido a las enseñanzas de las escuelas de escultura, pintura y arquitectura fundadas por Luis XIV, que vienen a intensificar el sentido de la medida tan propio de la escultura francesa y la influencia de las creaciones italianas menos borrominescas y mas monumentales, se forma el estilo de las grandes fachadas de la época de Luis XIV, de composición clara y de nobles proporciones.

El gran arquitecto de esta época es Jules Hardouin Mansart, autor de la elegante iglesia de los inválidos, cuya cúpula de doble tambor domina el conjunto. Pero donde más sobresale es en el palacio de Versalles.

Comenzando este palacio en 1661 por el arquitecto Luis Le Vaud con el revestimiento de un pequeño pabellón de caza de tiempos de Luis XIII, es continuado después por Hardouin-Mansart, al cual se debe la gran fachada del jardín. Con un gran patio opuesto en el centro del lado opuesto, la edificación se extiende a ambos lados, formando dos alas muy prolongadas. El interior del palacio es una interminable sucesión de salones ricamente decorados, donde alternan tapices de la fabrica de los Gobelinos, con los cuadros, los espejos, los bronces dorados y los mármoles de colores.
Completa la construcción otras numerosas dependencias como son el teatro y la capilla, obra ésta también de Mansart, de esfera semicircular con tres naves sobre columnas y amplia tribuna corrida sobre los laterales. Alrededor del palacio se hallan otras pequeñas construcciones como las caballizas, el palacio Trianon, la gran Orangenie, los pabellones de Marly, etc. Si la arquitectura francesa presenta en el exterior escasas novedades esenciales respecto a la italiana, en la decoración interior su importancia es grande y su personalidad cada vez mayor. La talla en madera, los yesos, la aplicaciones del bronce, las telas y los tapices que revisten las paredes donde comienzan las pinturas de los techos, responden al trazado general en el que el mobiliario es parte integrante de primer orden. El estilo Luis XIV cuenta que un decorador de gran personalidad, llamado Berain, que en sus composiciones demuestra un gusto muy acusado por la ornamentación del tipo mixtilíneo.

El punto culminante y más original del arte decorativo barroco francés se alcanza durante el reinado de Luis XV, pues el breve periodo de la Regencia es como un primer capitulo del mismo. La característica fundamental y más original estilo XV o rococó. Es la casi total desaparición de la línea recta y la aparición de la asimetría. La línea se hace voluptuosa y femenina y todo adquiere un marcado carácter frívolo, muy acorde con la vida palaciega de la época. El tema ornamental mas característico es la “rocaille” o rocalla, especie de trozo de concha irregular y asimétrica, cuya creación no es propiamente francesa, sino que se debe a un grupo de decoradores en gran parte extranjeros, entre los que destaca el holandés Hope Noord. Desaparece en este estilo todo tipo de clasicismo y las paredes se cubren de espejos que se alternan con los tapices y telas.