CARACTERÍSTICAS DE LA PINTURA ROMÁNICA

• La pintura esta supeditada al marco arquitectónico de la iglesia.

• La técnica fundamental es la pintura mural al fresco, aunque también se realizan obras al temple sobre tabla y miniaturas.

• Desde el punto de vista compositivo se observan una serie de reglas:
1.Ley de adaptación al marco arquitectónico, que obliga a las figuras a tomar posiciones forzadas para ocupar espacios como tímpanos, ábsides, etc. Adaptación al marco arquitectónico, que condiciona las formas de los seres y de las cosas. Las figuras se achatan o se alargan, se retuercen o se estiran para adaptarse al marco arquitectónico en el que se disponen.
2. Ley del esquema interior, por el que se colocan las figuran siguiendo una rígida distribución geométrica.
3. Horror vacui

Ausencia de naturalismo. La búsqueda de ese mundo ideal, simbólico, obliga a figuras predominantemente geométricas. Las figuras humanas no tienen un estudio cuidado. Son desproporcionadas y carecen de análisis anatómicos. El cuerpo aparece oculto por unos vestidos, cuyos pliegues, en un primer momento, son muy geométricos.

El espacio está intelectualizado, no es visible, sólo se intuye a través de perspectivas como la teológica o la jerárquica. Ese proceso de abstracción también afecta a los fondos. Son fondos neutros, dispuestos en franjas horizontales de color ( como en los Beatos ) , con el fin de eliminar cualquier paisaje o arquitectura que haga descender a las figuras divinas de su posición superior. Lógicamente, cualquier intento de perspectiva está ausente en estas composiciones.

Las figuras divinas carecen de toda expresividad. En cambio, sí serán muy expresivas las figuras que representen o simbolicen el pecado y el demonio. Los rostros, acorde con ese proceso de abstracción, son expresivos en cuanto a su seriedad, solemnidad, hieratismo. El rostro del Creador transmite superioridad, majestuosidad e, incluso, temor. Seriedad, solemnidad, hieratismo.

Primacía total del dibujo, de la línea. Son figuras de trazo muy seguro, en las que la línea delimita perfectamente los espacios con colores diferentes y las siluetas de los personajes. La primacía de la línea y la planitud de los colores, generan figuras sin volumen.
Los colores son planos. No se utiliza la gradación de tonos para dar sensación de volumen. Sólo encontramos ciertos intentos de modelado en los rostros y las manos. Además, esos colores no son naturales, tienen un claro sentido simbólico ( en línea, por tanto, con esa tendencia a la abstracción ).

Son escasas las escenas. Las figuras se disponen de forma individual. En la pintura sobre tabla sí serán más frecuentes las escenas bíblicas o de vida de santos.

Iconografía:
- La iglesia es el marco de dicha representación y tiene su propio simbolismo, la nave es el mundo terrenal, el crucero es la zona de transición y el ábside –lugar de las pintura- es el mundo celestial de la divinidad. Representaciones:
- La divinidad, el dios padre suele representarse con una mano bendiciendo o un ojo. El espíritu santo como una paloma, aunque tanto el concepto como el icono son de aparición más tardía. El fundamental es el Cristo Pantocrator, maduro y con barba, enmarcado en la almendra mística y juzgando.
- La virgen, de tradición bizantina. Esencialmente la virgen-trono (kyriotisa) y la virgen intercesora, ofreciendo una fruta al niño (theotokos).
- Los ángeles.
- El Apocalipsis: El psicostasis o Juicio Final, el tetramorfos (los cuatro evangelistas y sus animales alegóricos), los 24 ancianos y el Cristo-Juez.
- Los símbolos: el Jerusalem celestial, el alfa y el omega, el árbol de la vida, etc.
- La vida de Cristo
- El antiguo testamento
- La leyenda dorada o vidas de santos
- El bestiario medieval

• Casi todos los ejemplos de pintura románica se concentran en el siglo XII. Al igual que en el caso de la escultura, la pintura recupera ahora la importancia que había tenido en la Antigüedad y que había perdido desde el siglo V, salvo casos excepcionales (San Julián de los Prados). También como la escultura, la pintura estará subordinada a la arquitectura, pero, en este caso, se encontrará en el interior. Los mejores ejemplos los encontramos en las iglesias del valle del Boi, San Clemente y Santa María (Tahull, Lérida), la cripta de San Isidoro de León y San Baudelio (Berlanga del Duero, Soria).